Feelathome Vil·la Romana
Alojamiento con encanto cerca del mar, con piscina, solarium y parking. El sitio perfecto para desconectar en la Costa Brava.
Alojamiento con encanto cerca del mar, con piscina, solarium y parking. El sitio perfecto para desconectar en la Costa Brava.
Calas escondidas, acantilados con pinos, pueblos que huelen a salitre. La Costa Brava es de esas cosas que no se explican bien, hay que vivirlas.
Hay destinos que te reciben y destinos que te atrapan. La Costa Brava es de los segundos. El agua aquí tiene ese verde-azul que parece de postal pero es real, los caminos de ronda huelen a pino y mar a la vez, y los pueblos tienen esa calma que solo tienen los sitios que no necesitan presumir de nada.
Nuestra propuesta en Tossa de Mar nace de querer ofrecerte exactamente eso: un sitio desde el que vivir la Costa Brava de verdad. No un hotel cualquiera, sino un alojamiento pensado para que te sientas en casa, con todo lo que necesitas y nada de lo que sobra.
En Feelathome cuidamos cada detalle para que no tengas que pensar en nada: desde la bienvenida hasta la despedida, pasando por todo lo que necesites en medio. Porque la idea es que te vayas descansado, no gestionado.
La Costa Brava tiene muchos alojamientos. Nosotros intentamos que el tuyo sea el que recuerdes.
El aeropuerto más cercano es Girona-Costa Brava, a unos 35 minutos de Tossa de Mar. También puedes llegar desde Barcelona en coche en menos de hora y media por la AP-7. No hay tren directo a Tossa, pero sí autobuses desde Girona y Barcelona en temporada.
Junio y septiembre son los meses perfectos: el agua ya está bien, la gente todavía no ha llegado o ya se ha ido, y los precios son más razonables. Julio y agosto son vibrantes pero llenos. Fuera de temporada la Costa Brava tiene una calma preciosa — los pueblos vuelven a ser de quien vive allí.
Las murallas de la Vila Vella al atardecer, el Camí de Ronda hacia Lloret de Mar, snorkel en las calas del norte de Tossa, y cenar en algún restaurante del pueblo donde el menú del día todavía cuesta lo que debe costar. Y si tienes coche, sube hasta el Montseny un día — el contraste con la costa es brutal.
Tossa tiene buenos restaurantes de toda la vida, especialmente de pescado y arroces. Pregúntanos cuando llegues y te decimos dónde va la gente del pueblo — eso siempre es mejor indicador que cualquier reseña de internet.